ES
Idioma
MenúCerrar

Mejor horneado · Valorar la fermentación

¿Ha fermentado suficiente mi masa?

Fíjate en el volumen, la aireación y el tacto de la masa. El tiempo de la receta es orientativo. Durante la fermentación en bloque observa toda la masa; durante la fermentación final, la pieza ya formada.

Para panes elaborados principalmente con harina de trigo, también integral, con levadura o masa madre.

Observa tu masa

¿Antes o después del formado?

Elige tu fase para saber en qué fijarte.

Fermentación en bloque

Todavía no he formado la masa

Crecimiento
Compara con la altura inicial en el recipiente.
Aire
Busca burbujas y una masa más aireada en conjunto.
Estructura
La masa aún se mantiene unida para poder formarla.
Cuando haya fermentado lo suficiente

Divide y forma según la receta. No siempre tiene que doblar su volumen.

Revisar la fermentación en bloque

Fermentación final

Mi pan ya está formado

Volumen
El pan ha crecido y está más aireado.
Tensión
Aún mantiene su forma y no se hunde.
Prueba del dedo
Una hendidura suave vuelve despacio, solo en parte.
Cuando haya fermentado lo suficiente

Hornea en el horno precalentado. La prueba del dedo es una pista adicional para masas de trigo a temperatura ambiente.

Revisar la fermentación final

¿Poco crecimiento y una masa aún densa? Déjala tapada, dale más tiempo y vuelve a observarla.

¿Dudas o masa hundida? Mira qué puedes hacer

La fermentación en bloque es el primer levado: desde la mezcla hasta la división o el formado. Las tandas de pliegues también forman parte de esta fase.

Dos recipientes iguales con masa: a la izquierda en la altura inicial marcada y a la derecha aproximadamente dos tercios más alta y visiblemente más aireada.
Marca la altura inicial. Este ejemplo ha crecido aproximadamente un 60–70 %; el aumento necesario depende de la receta.
  • Más volumen: marca la altura inicial en un recipiente transparente de paredes rectas para ver cuánto crece la masa.
  • Gas en la masa: observa las burbujas y si el conjunto está más aireado. Unas pocas burbujas en la superficie no bastan para dar por terminada esta fase.
  • Una masa cohesionada: la masa de trigo suele sentirse más aireada y elástica que recién mezclada. Debe conservar suficiente estructura para poder formarla.

La temperatura de la masa influye mucho en el tiempo de levado. Dentro de las temperaturas habituales de fermentación, una masa más templada fermenta más rápido y una más fría, más despacio. Por eso tu masa puede necesitar más o menos tiempo del indicado en la receta.

Mide la temperatura de la masa después de mezclar. ¿Quieres aproximarte a una temperatura de masa determinada en tu próximo horneado? Calcula la temperatura del agua.

Duplicar el volumen no es una regla universal. El crecimiento deseado depende de la receta, la harina, la temperatura y las fases de fermentación que aún quedan. La prueba del dedo utilizada en la fermentación final no indica cuándo ha terminado la fermentación en bloque.

La pieza formada vuelve a ganar volumen y se nota más aireada. En masas de trigo a temperatura ambiente puede ayudar una presión suave con el dedo: enharínalo ligeramente y haz una pequeña hendidura poco profunda.

Tres piezas iguales de masa de trigo después de una presión suave: a la izquierda la hendidura casi ha desaparecido, en el centro queda una marca poco profunda y a la derecha permanece una hendidura profunda en una masa floja.
De izquierda a derecha: fermentación corta, suficiente y excesiva. Combina siempre la respuesta con el volumen, la aireación y la tensión de la masa.
La hendidura se recupera rápidamente
Si además la masa está firme y apenas ha crecido, puede necesitar más fermentación final.
La hendidura se recupera despacio y parcialmente
Junto con un mayor volumen y una masa aireada que conserva su estructura, puede indicar una fermentación suficiente.
La hendidura permanece y la masa pierde tensión
Si también está muy floja o se hunde, puede haber fermentado demasiado. Manipúlala con cuidado.

Una hendidura no lo cuenta todo. La masa fría reacciona de otra manera; una hidratación alta, la harina integral o el centeno hacen que la prueba sea menos clara. Para panes principalmente de centeno, sigue las señales de una receta adecuada para ese cereal.

¿Poco crecimiento y una masa densa? Déjala tapada, dale más tiempo y vuelve a observarla. Compara con las indicaciones de tu receta. El pan de masa madre también necesita una masa madre activa.

¿La fermentación final parece suficiente? Asegúrate de que el horno esté precalentado según la receta y hornea. No alargues la fermentación solo para completar un tiempo indicado.

¿Una masa muy floja que se hunde? Esperar más no recuperará su estructura. No la desgasifiques ni la formes de nuevo automáticamente: lo que aún se puede hacer depende de la masa y de cuánto haya fermentado. Al hornear, cabe esperar menos volumen.

¿Masa recién sacada de la nevera? No la dejes templar únicamente para hacer la prueba del dedo. Valora su desarrollo antes del frío, su estado actual y el método de la receta en conjunto.

De leer a probar

Una idea para tu próximo horneado.

Mantén el resto de la receta igual. Guarda lo que quieres probar y, después de hornear, anota lo que observaste y cómo salió el pan.

La pregunta, las observaciones elegidas y el enlace a esta página se guardan juntos.

¿Qué te gustaría recordar?

Puedes seleccionar varias observaciones.

Tus selecciones y el enlace a esta guía se añadirán a tus notas. Se guardan en este navegador y en este dispositivo. Más adelante puedes añadir una foto y el resultado.

Cargando tu diario de horneado…